LOS ALEVINES TIENEN CARACTER


Podrán ser mejores o peores, más altos o más bajos, más o menos habilidosos, torpes o listos a la hora de digerir la táctica que se les plantea, …. Pero hoy, a pesar de ser niños de 10 y 11 años, los jugadores del equipo alevín han demostrado en Peñarroya que tienen mucho carácter y hasta una madurez impropia de su edad.

Comenzaron el partido muy concentrados, con Edu como nunca, disputando dos primeros sextos primorosos, a pesar de que les siga quemando el balón en las manos -que muchas veces parecen de mantequilla- y que el aro les parezca el ojo de una aguja.

En los últimos segundos del segundo sexto su entrenador, Chus Corrionero, les dio un pequeño susto cuando sufrió un desvanecimiento y hubo de detenerse el encuentro para que fuera atendido. A pesar de su pronta recuperación, resultó aconsejable que abandonara el banquillo para ser examinado en el hospital cercano.

Esta circunstancia, con el consiguiente impacto para los chavales, en lugar de arredrarlos, les hizo sacar casta de luchadores y plantear el resto del partido como si les fuera la vida en ello, sin duda en homenaje a su entrenador que se resistía a abandonarlos. Resultado de ello fue que mantuvieron opciones para el triunfo hasta el último sexto, pese a la mayor envergadura del equipo local, que no pudo alejarse en el marcador sino cuando a los nuestros se les acabaron la fuerzas por el derroche anterior y la tensión que acumulaban.

Enhorabuena a José Luis Medina, Alejandro, José Manuel, Edu, Josema, José Luís Rodríguez, Esteban, Manu, Falete, Arturo, Cristo y Álvaro porque hoy han demostrado que saben crecerse ante la adversidad y progresan adecuadamente en lo humano y en lo deportivo.